La Comisión Directiva Central de AGMER despide con hondo pesar a la compañera Blanca Mellace de Benavídez, quien falleció este viernes 14 de febrero en la ciudad de Paraná.
Oriunda de Tucumán, luego de vivir y trabajar varios años en Francia volvió a la Argentina junto con su compañero de vida para radicarse nuevamente en Paraná a comienzos de los años setenta. Allí se sumó a la Federación Entrerriana de Centros Docentes de Enseñanza Secundaria y Superior, entidad que había formado parte de la CTERA desde sus inicios en 1973.
En los últimos años de la dictadura integró la comisión directiva del Centro Entrerriano de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMyS), organización continuadora del legado de los centros de profesores diplomados. Con la recuperación del orden democrático en 1983 debió asumir la responsabilidad de presidir esta entidad y desde ese lugar fue una de las principales impulsoras de la unidad en la acción con AGMER, al punto que muchas veces llegaban a unificar sus mandatos como representantes de nuestra provincia en los congresos confederales de CTERA.
Durante el año 1988, al calor de la histórica Marcha Blanca que movilizó a decenas de miles de trabajadoras y trabajadores de la educación en todo el país, fue protagonista del proceso de diálogo que finalmente derivó en la unificación sindical de la docencia entrerriana, cuando ambas entidades se fusionaron en una única organización que pasó a llamarse AGMER-CEDEMyS hasta 1990 y de la que fue secretaria adjunta acompañando a Cacho Matzkin.
En 1996 se convirtió en la primera vocal gremial del Consejo General de Educación surgida de elecciones directas, lugar al que accedió encabezando la lista de AGMER y que ocupó hasta 1999. Desde este espacio, y en un contexto de fuerte disputa contra las reformas neoliberales, supo impulsar activamente la defensa de los intereses de las y los trabajadores de la educación y de la escuela pública.
Hoy nos toca despedir con mucha tristeza a una verdadera hacedora de la lucha colectiva por los derechos de la docencia y la defensa de la escuela pública. El ejemplo de su generosidad y las valiosas enseñanzas que nos deja son un imprescindible legado militante para las actuales y futuras generaciones abocadas a la lucha por un mundo mejor.
¡Hasta siempre, Blanca!
Comisión Directiva Central | AGMER